miércoles, 19 de octubre de 2016

[Review] Rhapsody Of Fire – Dawn of Victory (2000)


Los caballeros del metal regresan con espadas y montados a caballo, con su tercer larga duración de estudio. Con un cambio de imagen en su carátula simbolizando al gran guerrero. Al poner el CD en el reproductor, la marca registrada estaba ahí, independiente de la modernización de la portada, sonaban como siempre, siendo ellos, eran Rhapsody que volvían a la carga.

Al lanzar su obra "Symphony of Enchanted Lands", nuestros guerreros por fin habían disfrutado del éxito, apoyado todo esto por la gira junto a dos grandes bandas como fue Stratovarius y Sonata Arctica. Es ahí cuando su baterista, Daniele Carbonera, abandona las batallas de la banda por, según Turilli y Staropoli, no poseer el nivel que de él se esperaba. Su lugar fue tomado inmediatamente por Alex Holzwarth, quien le daría una mejor calidad al sonido de la agrupación y que seguiría hasta nuestra actualidad.

La banda había llegado a lo alto del metal, por lo cual, se esperaba con ansias el sucesor del "Symphony of Enchanted Lands", a ver si seguía la misma senda y fuera merecedor de tan importante obra, y según a mi criterio lo lograron.

Como siempre nos tienen acostumbrados, una magistral introducción orquestal con coros magníficos nos introduce de lleno en las creaciones, esta vez “Lux Triumphans” una obra magistral, más recia y oscura en su base. Es ahí cuando la batalla inicia con la colosal “Dawn of Victory”, sobrecarga de riffs afilados que arrasan lo que encuentran a su paso. Los teclados dando la entrada a Lione, con su imponente y dinámica voz. Este tema nos da a conocer el fantástico estado compositivo en el que se encontraban Staropoli y Turilli. Un solo extraordinario con notas de arpegio se hace nuevamente su marca registrada. Clásico del disco con ese fantástico coro “the ancient cross of war for the holy town of gods gloria, gloria perpetua in this dawn of victory”.

Triumph for my Magic Steel”, tornado de guitarras enlazados con violines que mezcla a la perfección el metal y el folk, melodías épicas sumado a esto el sonido barroco que caracteriza a la banda. El solo de cuerdas del intro es perfecto, Fabio con una voz calma es un maestro en el cambio de ritmo. Un estribillo cantado por caballeros que van a la batalla, es muy pegadizo, hasta te dan ganas de tomar la espada y salir a la pelea. “Rage in the wind at the triumph for my magic steel 
you will taste the blade of the ancient sword... and Rage in the wind at the triumph for my magic steel
led by hundreds of mighty and fallen lords”
. Es para sentirte todo un caballero. Tema extraordinario.

The Village of Dwarves” es una delicia para los escuchas, un festejo que nos envuelve en un cuento de fantasía, folk estilo era medieval, en medio del bosque llena de caballeros agotados por la batalla, con un estribillo bien estructurado, para descansar del fervor de la guerra a la orilla de la fogata y disfrutar la paz, cuyo in crescendo final pondrá una sensación fantástica, esperando más de estos italianos. Se nota que las ideas creativas de sus líderes están en el más alto nivel.

Dargor, Shadowlord of the Black Mountain”, sin ser uno de los mejores de este LP, consigue de sobremanera alcanzar la calidad impuesta por Rhapsody, es una pieza excelente, mezclando perfectamente el Speed y el Power Épico, con un estribillo bien ejecutado y muy melódico, un inicio de solo magnifico acompañado por la flauta para luego dar paso a las cuerdas con el teclado y dar la finalización magistral Turilli y Staropoli sí que saben cómo terminar perfecto un tema.

Sorprendente composición “The Bloody Rage of the Titans”, con un comienzo que asemeja una balada, Lione se luce en la vocalización y como le he dicho en otras ocasiones se ve que estos temas son del agrado de Fabio, se escucha muy cómodo. Luego entran las flautas acompañando los riffs poderosos de las cuerdas, dando inicio a un tema netamente folk. Consideración especial al trabajo de las orquestaciones, no me voy a cansar de decirlo cuando Staropoli y Turilli trabajan juntos sus dotes de maestros de la música se notan y tienen una marca registrada inconfundible.

Si eres seguidor de Rhapsody, es imposible no tener en cuenta este Himno de Himnos, uno de los mejores de la banda en su larga trayectoria, escucharlo es escuchar un espectáculo glamoroso, mágico y melódico proveniente del mismo edén, “Holy Thunderforce” tema muy muy épico, veloz, agresivo y rompe cráneos del álbum. Los riffs y el toque de las cuerdas tienen un ritmo asesino, para que hablar del titánico duelo de Turilli y Staropoli, este track no puede pasar, los arreglos corales que acompañan a Lione son maravillosos. Te hacen tomar el escudo y la espada para disponerte a la lucha.

Seguimos con un tema instrumental donde Luca Turilli desencadena toda su virtuosidad en las seis cuerdas, “Trolls In The Dark” tema excelente con una intro enorme la que te hace pensar que estas en un bosque llenos de gnomos, esta obra es el preludio de “The Last Winged Unicorn”, tema con un inicio de sintetizadores de la mano de Staropoli, absolutamente extraordinario, con una vocalización un tanto más entristecida y dramática. Su estribillo hermoso y bien realizado, tema que ha sido olvidado por la banda, una pena.

Nos acercamos al cierre de la trilogía de Emerald Sword. Rhapsody nos ha enseñado que es difícil de seguir su patrón musical. Con todo lo épico mostrado hasta el momento, pensamos que nos depara el último tema de éste álbum “The Mighty Ride of the Firelord”, es el tema más longevo del disco, derroche absoluto de metal progresivo, con una vocalización perfecta, una mezcla inigualable de instrumentales estilo folk neoclásicos esplendorosos, una que otra pausa con elementos narrativos para avivar el fuego de la grandiosa historia ideada por Turilli, y por supuesto un estribillo digno de poner punto final a esta magnífica obra maestra.

Al decir que "Dawn of Victory" es uno de los puntos álgidos de la carrera musical de Rhapsody no exagera, un disco de excelente estructura, muestra la evolución que se ve con el pasar de los años y la experiencia que ganan los músicos, este disco pasa a ser la transición de dos etapas muy marcadas en la vida de esta banda pasando por una etapa más repleta de folk y melodías enérgicas y animadas ("Symphony of Enchanted Lands") para dar inicio a un estilo más maduro e incluso agresivo, sin perder su sello como lo es Power of the Dragonflame , portando este álbum un equilibrio musical perfecto entre ambos, haciéndolo un disco único e irrepetible.

Calificación: 10/10

Realizado por Claudio Ocampo.-