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martes, 31 de mayo de 2016

[Review] Chronos Zero - Hollowlands - The Tears Path: Chapter One (2016)


Como un breve preámbulo a esta review, quiero señalar que no había tenido contacto alguno con el trabajo de esta banda italiana –Y para los que me conocen, saben que es difícil que eso suceda, tratándose de un país cuya música sigo fervientemente- y que la única referencia conocida que tengo de lo que fue el equipo que engranó este trabajo, es la colaboración de Simone Mularoni, guitarrista de DGM, quien grabó guitarras para el primer track del álbum y quien además, hizo un trabajo destacable en la mezcla y masterización de éste trabajo. Fuera de ese dato, llego a tierras vírgenes con Chronos Zero, por lo que ha sido un acercamiento interesante el que me encontré al escuchar por primera vez, su música.

"Hollowlands - The Tears Path: Chapter One" da apertura a su segundo trabajo discográfico con “The Compression of Time”, y desde el vamos, podemos escuchar las claras influencias de la banda en su sonido. El claro coqueteo a sonidos de bandas como Symphony X, DGM o Adagio son claras como para notarse pero con la suficiente personalidad para considerarse un sonido propio a pesar de las similitudes, pues las diferencias y toques particulares se muestran igualmente desde el primer momento, siendo el más notable de ellos, el constante dinamismo que muestran las tres voces que presenta éste álbum: Margherita Leardini en las voces femeninas, Manuel Guerrieri en las voces guturales, y Jan Manenti, en las voces masculinas. Un gran tema de apertura sin lugar a dudas.

"Fracture" es el título del segundo tema del álbum, que se mantiene en una posición similar a su predecesora, que incluso me hizo pensar que el track había pasado de un fade out para retomar cauce de nuevo. Digamos que a pesar de que el tema es lo suficientemente potente, le costó trabajo separarse de la inercia natural de “The Compression of Time” lo que a mi parecer, le quitó un tanto de presencia ante otros temas que más adelante se presentan. ¿Un mal tema? No, en lo absoluto, sólo que su sabor fue en mi opinión, muy parecido al anterior.

Shattered”, tercer tema de ésta producción discográfica da un salto considerable de lo que habíamos disfrutado hasta este momento, pues su estructura se diferencia desde los primeros segundos, pasando de una apertura rápida y que parece ser la entrada a una canción vertiginosa, cambia rotundamente a una canción con mucha agresividad en los riffs a mano de Enrico Zavatta, permitiendo que las vocales de Guerrieri sean grandes protagonistas, secundadas de una voz femenina que logra adecuarse a la cadencia de la canción sin desencajar en lo absoluto. Una canción que, aunque cae de sorpresa en un principio, puede ser de las que más agraden a los amantes del cambio de progresiones en el metal que escuchan.

Tomemos una pausa para “On the Tears Path”, cuarto tema del disco y que ofrece parte del título del álbum. Un tema a cargo principalmente del piano de Enrico Zavatta quien además de ser el guitarrista de la banda, es también el tecladista/pianista de la misma, lo que permite en esta ocasión a la voz de Margherita Leardini, tomar el protagonismo de este tema, lo que ofrece un descanso de la trepidante naturaleza de lo que hasta este momento, había sido el álbum. Un tema tranquilo que sirve para tomar un respiro para lo que viene. 

Who Are You? (A Shape of Nothingness)” sirve como un preámbulo que supera apenas el minute para lo que viene. La energía sube de nuevo cuando “Who Am I? (Overcame by Blackwater Rain)” suena. Un tema que me hace pensar inevitablemente en las similitudes que existen en el estilo de Jan Manenti con Russell Allen, y siendo Symphony X una banda que me gusta muchísimo y conectándose de gran modo con ese sonido tan dinámico del tema, me hacen colocar a esta pieza como una de las mejores del álbum. De destacarse el trabajo del baterista Edoardo Velli, quien hace un trabajo más que brillante en este tema.

Ruins of the Memories of Fear” continua con la atmósfera creada por el tema anterior, un prog con algunos tintes power que entrelazados de un modo orgánico, ofrecen una experiencia muy agradable. Una vez más, los riffs ejercen una gran presencia, y donde el bajo a cargo de Federico Dapporto, juega un rol importante para las diferentes dinámicas de progresión que ofrece el tema. Una canción bien lograda, que en 5:25 de duración logra ofrecer diferentes experiencias al escucha.

Esta cúspide dentro del trabajo discográfico comprende a “Phalanx of Madness”, tema que completa lo que es a mi parecer, el pico más alto de los temas que comprenden a “Hollowlands”. Musicalizado con teclados con un tinte más sinfónico, la canción se mueve dentro de pasajes agresivos y trepidantes a construcciones tanto solemnes como cambiantes. Este es tal vez, el tema que mejor incluye a las tres voces con las que cuenta la agrupación para éste álbum, pues es aquí donde se perciben de un modo más coherente, la paridad entre las diferentes melodías y armonías que hacen acto de presencia.

Oblivion Pt. 1 - The Underworld” es todo menos predecible. Después de una cadencia más bien lenta del tema antecesor, el track 9 de este álbum empieza de modo devastador. Edoardo Velli va a toda velocidad y en un frenesí de riffs y teclados que culminan con las voces de Jan Manenti y Manuel Guerrieri integrándose de forma muy orgánica a lo trepidante de esta primer parte de la canción. No han pasado dos minutos y Margherita Leardini vuelve a hacer acto de presencia con un movimiento que pausa absolutamente el primer minuto para pasar a una suave armonía que se ve sucedida de algunos de los momentos más agresivos del disco entero, incluso con coqueteos ligeros al Progressive Death Metal para de nuevo, y en menos de un minuto, regresar al tema principal de la canción. La naturaleza de la canción podría resumirse en un ir y venir de estos tres pasajes principales. Si para ustedes fue raro leer la descripción que hago de este tema, ¡Imagínense lo que fue para mí escucharlo por primera vez! Más raro que un perro verde.

Después de toda la rareza inmersa en la parte uno de Oblivion, pasamos a “Oblivion Pt. 2 – The Trial of Maat”, un tema que encaja un tanto mejor en los canones del metal progresivo, aunque no por eso se vuelve un tema predecible. Definitivamente la banda conoce sus fortalezas y las ocupa en cada momento que puede. Construye y reconstruye el tema a modo de que pueda sonar de un modo distinto con cada minuto que pasa.

Oblivion Pt. 3 – The Harp” es otro tema que encaja en la mecánica general del álbum. Puede hacerte creer una cosa de principio y al final, romper con la idea preconcebida que creaste sobre lo que ibas a escuchar. Siendo quisquilloso, debo decir que es esta decisión hace que aunque técnicamente las canciones son de alto calibre, la idea tiende a repetirse de un modo tal que hace que las canciones se vuelvan poco reconocibles y a la larga, memorables. Puedes reconocer el sonido general del álbum, pero sería difícil, al menos para un servidor, poder recordar el nombre de uno de estos temas sólo escuchando la música. Ineludiblemente tendría que recurrir a la lista de canciones para volver a leer el nombre de ellas, y reconocerla una de la otra.

Ya hacia el antepenúltimo tema del álbum “The Fall of the Balance”, nos encontramos con sonidos ambientales que sirven como pórtico a musicalización casi enteramente a cargo de los teclados de Enrico Zavatta. Todo esto tiene como función dar el preámbulo al penúltimo tema de Hollowlands: "Near the Nightmare". La voz femenina vuelve a tomar las riendas de un tema, el cual se desarrolla de un modo más digerible, lo cual debo señalar me parece un gran atino aunque se trate de las últimas instancias del trabajo discográfico. La evolución de los distintos momentos de la canción se van dando de manera natural, sin la necesidad de romper de tajo la cadencia de los compases, teniendo como consecuencia un camino con dirección definida que da como resultado un tema más sólido y amable con el escucha.

Cerrando el álbum, está “From Chaos to Chaos”. Una canción mayormente instrumental que de haber durado más, habría sido sin duda, de mis temas favoritos del álbum. La construcción del tema permite que al igual que en su tema anterior, los diferentes pasajes de la misma, se sientan como cambios naturales y bien pensados; es curioso cómo sólo hacia el final del disco se puede encontrar un balance ideal entre lo intelectual que predomina en este trabajo discográfico y lo sensible que resalta en estas dos canciones que ponen el listón que cierra este paquete musical.

Sin duda "Hollowlands - The Tears Path: Chapter One" es un álbum que recomendaría escuchar a cualquiera, pues aunque no se encontrarán con algo 100% novedoso, sí es un trabajo que permite apreciar las cualidades de los músicos que lo conforman. Un segundo álbum que da un paso firme hacia un prometedor futuro.

Calificación: 8.0/10

Por Michael Orfeo.-